Por Jesús de la Fuente

Pasada casi una semana de mi participación en la modalidad de Sprint (750/20/5) en el Triatlón de Riazor aún me vienen a la mente las sensaciones de un pasado cercano cuando era triatleta. La distancia era corta, aunque para los no practicantes puede parecer larga, pero en ella volví a disfrutar de ese estremecimiento-sufrimiento en cada uno de los deportes, aunque esta vez de manera diferente.

Era una mezcla de poder y no poder… Sensaciones:

Sales de nadar a tope y mientras te vas quitando el traje hasta la zona de boxes el corazón se sale del pecho, te montas en la bici y sales lo más rápido posible  intentando equilibrar los fuertes cambios de ritmo para volver de nuevo y calzarte las zapatillas y completar la última transición, la carrera hace que el cuerpo comience a resentirse, por ello solo una buena preparación puede ayudar a superarla. Esta debe ser íntegra, partiendo de una sólida base, con tiempo de entrenamiento duro y regular.

La combinación de diferentes deportes, y sobre todo la sensación de superación de retos, es lo que nuestros nadadores sintieron en su “estreno” en esta triple disciplina. Demostrando una capacidad enorme de entrega y una tendencia encomiable a salirse de la rutina de sus entrenamientos de piscina.

Siempre he mantenido que una forma de mejora física viene dada por la variedad deportiva, en todas sus formas y combinaciones.  Buscando siempre hacer algo diferente pero en la que esté presente la fuerza, la velocidad y la resistencia. Este triple combinado va invariablemente unido a la mejora deportiva. En este caso aplicable al ejemplo de la natación, ayudando al mismo tiempo a optimizar la actitud mental de cara al momento de la competición.

He observado en estos días cómo los nadadores que participaron en esta experiencia siguen entusiasmados, no solo por el resultado, sino por ser triatleta “por un día”. Porque esto implica sentirse preparado para otras disciplinas, y por los puestos ocupados, con aspiraciones de ganadores.

Cuando alguien me pregunta sobre el Triatlón y su relación con la natación siempre indico que es el primer deporte entre los tres… entre otras razones porqué si sales el primero ya se tiene mucho ganado, por no decir todo. Es cierto que faltan otros dos, pero ahí radica la diferencia, esas otras dos disciplinas son más cuestión de entrenamiento. Tenemos la suerte que dentro de la preparación de nuestros nadadores la carrera a pie está incluida dentro de la rutina de trabajo a lo largo de toda la temporada, lo que hace todavía más grandes a nuestros deportistas… son capaces de correr rápido y aguantar  bien el último segmento.

Sin querer entrar en principios de fisiología del deporte, tan sólo querría hacer una breve reflexión. Si se valoran los umbrales de aeróbico y fondo de los tres deportes, es en el de la natación donde los consumos de oxígeno son mayores. Así, un nadador siempre estará preparado para resistir durante largo tiempo sin acusar fatiga y su recuperación será más rápida que en otro deportista.

Me hizo ilusión ver que nuestros nadadores solo con el trabajo diario en la piscina y la constancia y perseverancia en un entrenamiento rígido y programado, podían llegar a terminar, e incluso ganar, un triatlón.

Como decía antes, soy consciente de que entrenamos mucho y hay que hacerlo, pero ellos también lo saben y ahora más.

Algunos ya están pensando en su segundo reto como triatletas y otros quieren animarse a probar… pero permitidme en consejo de veterano: cada cosa tiene su tiempo….

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